Sobre hadas, duendes y demás seres mágicos elementales.

 

 

Según Antonie de Saint Exupery lo esencial es invisible a los ojos, porque la ciencia solo acepta como valido aquello que a observado como un patrón regular, ha razonado y experimentado y finalmente a llegado a conclusiones que generaron leyes especificas.
Pero a través de la historia del hombre, se han mencionado diferentes animales o seres que se dan como verdaderos pero que la ciencia llama fantásticos, derivado de fantasía que no es mas ni menos que elementos imaginarios, irreales y sobrenaturales. Podemos mencionar entre ellos a las hadas, los duendes, los gnomos, los elfos, los trolls, como seres fantásticos y a los dragones, pegasos, unicornios, entre los animales fantásticos más importantes o conocidos.
 

A lo largo de todas las civilizaciones se habló de estos seres. Las hadas son seres diminutos y luminosos que habitan generalmente en los bosques y que desde la Edad Media se describen de la misma forma que conocemos hoy. Las hadas al igual que los duendes y los gnomos se corresponden con la energía de la naturaleza. Los seres humanos no podemos verlas ya que son sutiles, etéreas y translucidas. Las hadas son como un enlace entre los mundos invisible y visible. Hay muchas versiones sobre el nacimiento de las hadas y las podemos encontrar en Alemania, Inglaterra, España y el resto del norte de Europa.
Algunas teorías hablan de las hadas como ángeles rebeldes. Actualmente se cree que la función de las hadas es tomar energía vital del sol y distribuirla en los planos tridimensionales.
Las hadas son en su mayoría femeninas, aunque también podemos encontrar ejemplares del sexo masculino, aunque en menor cantidad. No hay que confundirlas con el resto de los seres mágicos, del mismo modo que es muy difícil que vivan cerca de las ciudades ya que les molesta mucho el ruido y la contaminación.
Dicen que las hadas son ángeles que no pudieron volver al Reino de los Cielos. Por ese motivo siempre están dispuestas a ayudar al hombre, y es muy frecuente verlas cerca de los niños, ya que les gusta mucho jugar con ellos.
También dicen que tan sólo ellos y los puros de corazón pueden verlas. Porque al ser puros como ellas, conservan en su corazón, la dulzura y la inocencia.

Estos seres viven para amar y divertirse, uniéndose con la Naturaleza que es quien les provee de alimento y casi la mitad de su magia. Les encantan las rosas, el tomillo y los tréboles, y entre sus alimentos favoritos se encuentran los productos naturales, lo que más le gusta es la miel, las fresas y el néctar de las flores. Les encanta la leche de oveja.
-Las hadas se sienten atraídas por los lugares donde hay mariposas.
Paracelso fue uno de los médicos más famosos en Europa en el siglo XVI escribió; una obra inmensa que abarca tratados médicos, alquímicos, filosóficos y teológicos incluyendo "El libro de las Ninfas, los Silfos, los Pigmeos, las Salamandras y demás espíritus" publicado en 1591. En este último libro se inspiraron Goethe, los hermanos Grimm y Heine para realizar sus obras. Hoy, a cuatro siglos de esto, todavía el hombre desconoce muchas cosas de esta corriente de vida.
Un escritor británico señaló en uno de sus libros: "Toda la naturaleza está llena de gente invisible. Algunos de ellos son feos y grotescos, otros malintencionados o traviesos. Muchos tan hermosos como nadie haya jamás soñado... y los hermosos no andan lejos de nosotros cuando caminamos por lugares espléndidos y en calma..."
"Todo está lleno de dioses", decían a su vez los antiguos griegos, para quienes la Naturaleza, la Physis, estaba animada en todos sus rincones por espíritus y deidades, teniendo una comprensión holística (global) del organismo vivo que era la Tierra (Gea, la Gran Madre), teoría recientemente resucitada por grupos ecologistas como la "hipótesis Gaia", en la que el hombre está plenamente integrado con el resto de la vida natural, en lugar del abierto enfrentamiento que se da actualmente en nuestra cultura, amenazando con acabar no sólo con la naturaleza sino con el propio hombre. Eso, claro, si la naturaleza no acaba antes con nosotros...
Los duendes son seres mitológicos elementales de la naturaleza, guardianes de los bosques y de todos los seres vivos que habitan en ellos.Los duendes forman parte de la raza elemental feérica, y junto con sus homólogos elfos, trols y hadas, son guardianes de la naturaleza y son los seres más populares de la mitología celta y la mitología nórdica, ya que tanto celtas como vikingos creían en la existencia de fuerzas primarias y de seres fantásticos relacionados con la naturaleza.

Los duendes son seres pequeñitos, traviesos, astutos, de agilidad prodigiosa, de inteligencia superior y en extremo burlones. Aparentemente, con sus actos y hechos sencillos, son inofensivos,
Es algo difícil tratar de explicar, o hablar sobre seres que no son espíritus, ni ángeles, ni humanos, pero, que, sin embargo, tienen algo de todos ellos y mas. Podemos darle el nombre genérico de elementales, espíritus de la naturaleza. Todo ellos habitan el Mágico Mundo de las Hadas.

A pesar de que, el hombre ha causado estragos en la naturaleza, obligándolos a ocultarse en la selva o bosques, muchos de ellos conviven y sirven con agrado a los humanos. Para comunicarnos con ellos, debemos amar todo lo que nos rodea.
La idea sobre la existencia de los duendes y hadas, es común en las más diversas culturas. Éstos, son seres que cuentan con el don de poseer cierta magia y poderes. Los duendes, específicamente, son seres elementales de la Naturaleza. Y aunque son difíciles de contactar, muchas personas aseguran haberse encontrado en algún momento de su vida cara a cara con ellos.

Los duendes son seres sobrenaturales, sin alma y de estatura menuda variable entre los 30 cm y el metro de altura. Tienen una actitud generalmente benévola con los seres humanos, para los que realizan trabajos domésticos o en los campos a cambio de un poco de comida. La mayoría de los duendes habitan en el bosque, teniendo como vivienda el interior de algún árbol o, incluso, en el subsuelo de la tierra, dentro de algún habitáculo o cavidad.


 



Los duendes son seres de escasa y diminuta estatura; miden entre los treinta centímetros y un metro de altura. Su hábitat natural generalmente son los bosques, aunque algunos habitan en los jardines y los fondos de ciertas casas, propicias para ello. Ya que a estos simpáticos hombrecillos les agrada la compañía de los niños así como a las hadas (por su pureza de corazón), para jugar con ellos. Son de buen carácter; estando por lo tanto casi siempre de buen humor. Aunque también existen duendes malvados, capaces de hacerle daño a los humanos, si éstos los enojan. Por ese motivo es conveniente evitar ofenderlos, por ejemplo: dudando de su existencia, de sus poderes o burlándose de su apariencia.
Los duendes, en su mayoría, se dedican a la tarea de cuidar las plantas, los árboles y los demás elementos de la naturaleza. Las hadas, con sus gráciles alas que le permiten lucirse con gracia, viven entre las flores; siendo su morada preferida los lirios, las azucenas y las campanillas.
Por fortuna, los duendes y hadas son generalmente seres de buen augurio y capaces de prestar ayuda; otorgándole favores a quienes sepan dónde, cuándo y de qué manera pedírselo.
Existen varias clases de duendes, entre ellos podemos encontrar a los gnomos, que actúan como guardianes de la naturaleza a la que protegen poniendo a los seres humanos obstáculos aparentemente naturales.
Son traviesos pero no hacen daño y quienes conviven con ellos aseguran que los ven, los escuchan y hasta les sacan fotos con cámaras especiales. Los investigadores de duendes están seguros de su existencia, pero no pretenden convencer a nadie. Invitan a pensar que existe un mundo que está mas allá de lo que de ve o de puede explicar.
Los gnomos son los más viejos y sabios y los duendes conviven a veces con los humanos y hacen travesuras


ElfaElfos: los masculinos de las hadas, una especie de hombrecitos con alitas.
Los elfos tienden a ser un poco más bajos y delgados que los humanos normales. Sus rasgos son finamente tallados y delicados, y hablan con tonos melódicos. Aunque parecen frágiles y débiles, como raza son rápidos y fuertes, pero suelen tener la misma fuerza o mas que los humanos. Los elfos viven a menudo por encima de los 1.200 años, aunque mucho antes de este tiempo se sienten impulsados a abandonar los reinos de los hombres y los mortales.
Son inmortales, aunque pueden morir de pena, y por supuesto puede dañarles un arma tan fácilmente como a un hombre, aunque se dice que son más resistentes.

Su aspecto físico es bastante similar al de los humanos, aunque tienen ciertas características, como sus orejas puntiagudas, su piel pálida y sus ojos almendrados, que los hacen bastante distinguibles de los hombres.
Es evidente que los Elfos se han popularizado a partir de las descripciones que de ellos hace Tolkien en El Hobbit, El Señor de los Anillos y El Silmarillion. Sin embargo, Elfos han existido en otras culturas, en los mitos y en las leyendas mucho antes.

Los Elfos, más allá de la descripción de Tolkien, representan una condición muy sutil de la existencia humana, son o fueron, una versión de la humanidad vibrando en una frecuencia más elevada, con una conciencia plenamente desarrollada y en un estado de evolución mucho más avanzado; por lo tanto, son el ejemplo de lo que nosotros como humanos, podemos llegar a ser muy pronto.
 

Los Elfos son seres que tienen una conexión muy poderosa con la Tierra y la naturaleza simple y perfecta de la vida.
 

Un Ser Élfico confía plenamente en lo natural y decide creer firmemente en el poder del pensamiento y la naturaleza en constante evolución.
Exactamente igual que las hadas, los elfos desempeñan un papel en el equilibrio, la salud y el crecimiento de las plantas. Pero, sí los gnomos cuidan de las semillas subterránea y las hadas del brote de la planta fuera del suelo, los elfos cuidan de que les toque el sol y el mecanismo de fotosíntesis."
Estos seres – los elfos- buscan ante todo la luz del sol y aprecian la música, los sonidos dulces y sosegados. También bailan en corro cogidos de la mano para provocar encantamientos benéficos”.
"Lo más importante de todo esto es que el hombre debe darse cuenta que detrás de cada cosa hay corrientes de vida trabajando; si lográramos unirnos, cuánto más fácil sería todo. En cada casa hay hadas trabajando con las formas de pensamiento nuestras; no entienden nuestro idioma, por lo tanto tratan cada masa de energía emitida por nosotros sin tener en cuenta su calificación. Si en nuestra casa se mueven energías positivas todos los elementales y hadas que habitarán serán positivos sino atraeremos seres que correspondan a lo que emitimos."